En esta forma de encuadernación, los pliegos de papel se doblan por la mitad, formando un único cuadernillo de dípticos que se grapa en el centro del pliegue (a caballete) con dos grapas. Se trata de una tipología de encuadernación con costes muy competitivos, aunque la cantidad de páginas que se pueden agrupar mediante las grapas es limitada.